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lunes, 16 de enero de 2012

Equipos de Alto Desempeño: LOS MAGNÍFICOS


Los mejores soldados de la época fueron encomendados para cumplir una misión estratégica en la guerra: Robar un banco. Su misión cumplida con éxito se convirtió en su condena, ya que a su regreso a la base el equipo A se encontró con destrucción y con sus compañeros soldados muertos, incluyendo el comandante que ordenó la misión. El resultado: condenados por un crimen que no cometieron.

Como se trataba de un equipo de alto desempeño, lograron escapar de la cárcel para salir a vivir de lo que ganaban por completar misiones exitosas en la que combatían malechores.

Una de estas misiones era salvar a una chica que había decidido entrar en una secta supuestamente religiosa, pero que sin embargo, se trataba de una farsa para atrapar jóvenes que trabajaran para el supuesto reverendo, por lo que muchos muchachos se encontraban presos en los campos de la secta. El padre de la chica contrató al Equipo A para la misión. Los Magníficos eran: Mario Baracus un hombre fuerte físicamente y sensato, Aníbal el líder del grupo astuto, inteligente, creativo y motivador, Face un hombre apuesto, audaz y trabajador, y Murdock un atrevido piloto, auténtico y arriesgado.

Planearon el rescate cuando los monjes llevaran a un grupo de chicos al supermercado, en este caso participaba una chica periodista de la guerra que actuaba como pareja de Faz, fingieron una discusión que desconcentraba a los monjes, momento en el que entra Aníbal a actuar como caballero que ofrece ayuda a la dama, empieza la pelea fingida, y en medio de la misma se dirigen hacia los monjes distraídos y los golpean para que así la periodista dirigiera a la chica hacia la camioneta que conducía Mario.

Los monjes tuvieron un retraso al tener las llantas de la camioneta pinchadas, este tiempo de ventaja planeado ayudó a que los magníficos llevaran a la chica hacia su padre que se encontraba con Murdock en un helicóptero que los llevaría a su casa.

No obstante el resto del equipo fue rodeado por los monjes armados, a lo que Aníbal respondió con una bandera blanca, por lo tanto, fueron aprendidos y llevados al campo de la secta.

Ante la situación, estos muchachos tomaron una actitud pasiva y chistosa para mostrar tranquilidad a su enemigo. Una vez presentados ante el reverendo, éste ordenó llevarlos a la cabaña de encierro.

Cuando se encontraron solos en la cabaña, Aníbal ordenó buscar micrófonos, Faz lo encontró y lo eliminó. Seguido a esto la periodista entró en pánico, a lo que los magníficos respondieron con un consejo: aceptar la muerte ya que así se eliminaría el miedo a la misma. A pesar de ser una estrategia que funcionaba para ellos, la periodista aumentó su pánico, a lo que Mario aconsejó una nueva estrategia. Aníbal y Face se acercaron y los tres la tomaron de la mano diciéndole que las cosas saldrían bien.

Por otro lado se encontraba el padre de la chica agradeciéndole a Murdock y proponiéndole llamar a las fuerzas armadas para liberar al resto de jóvenes esclavizados. Por su puesto Murdock se negó rotundamente, al tratarse el Equipo A de un grupo de prófugos de la justicia, entonces, le respondió a su contratante que él regresaría por sus amigos, que jamás los abandonaría.

Mientras, el resto del Equipo A fue tirado al campo de la secta para que los monjes soldados entrenaran intentando capturarlos vivos o muertos. Con la guía de Aníbal que tenía una visión holística de la situación, lograron esconderse y escapar al poner como carnada a la periodista que fingió estar muerta, y en cuanto un monje llegó a echar un vistazo, Face lo golpeó.

Corrieron hacia una casa cercana en la que vivían un padre con su hija, quienes explicaron a los Magníficos que no podían ayudarlos ya que si el reverendo se enteraba los mataría, debido a que los conocía por ser quienes abastecían a la secta con su granja debido a amenazas del reverendo. En ese momento Mario tomó autoridad y entró en la casa junto con sus compañeros y amigos.

Aníbal preguntó qué materiales tenía el granjero, quien respondió que tenía un taller de escultura, en el que Aníbal encontró acetileno y oxigeno, tubos, un calentador viejo y diversos materiales que servirían para fabricar un arma, entonces, encomendó diferentes tareas a su equipo y a sus nuevos cómplices. Mario traería un jeep en el que colocarían el arma y se irían él y Aníbal hacia la base de la secta para rescatar al resto de jóvenes y recuperar las valiosas botas de Aníbal que el Reverendo había decomisado.

Mientras tanto, los restantes luchadores se quedarían fabricando otra arma a partir de lo aprendido de la primera.

Murdock buscaba desde los aires una señal de sus amigos para aterrizar y entrar en acción con ellos, algo que el Equipo A ya había contemplado, escribieron su insignia en el techo de la casa que los refugiaba.

Aníbal y Face atacaban la base, Murdock los alcanzó ayudando desde el helicóptero arrojando la dinamita que había robado a un minero en la parada que hizo antes de buscar a sus amigos.
Salieron del sitio antes que llegaran las fuerzas armadas, pero luego que ganaron la batalla, rescataron a los jóvenes, liberaron a los granjeros de las amenazas del falso Reverendo, y recuperaron las finas botas de Aníbal. 

Ya descansando en la camioneta Aníbal el líder del Equipo A, solía hacer retroalimentación de las virtudes que hacían que su equipo fuera exitoso y de alto desempeño, llegando siempre a las mismas conclusiones:
  1. Se trataba de un equipo con altos conocimientos de combate.
  2. Siempre mantenían una mentalidad de ganadores.
  3. Conocían las virtudes de cada miembro del equipo.
  4. Aceptaban a cada uno con su personalidad y a partir de ello era el trato.
  5. Eran conscientes que juntos trabajaban mejor, el día que los separaron fueron arrestados, una vez juntos en la celda, lograban escapar.
  6. El líder siempre explicaba con claridad la misión asegurándose de que todos la entendieran.
  7. Se planteaban estrategias antes de actuar, siempre pensando en el equipo y en el objetivo.
  8. Analizaban los posibles detalles que los pudieran hacer fallar, para definir estrategias que les permitiera salir adelante en la misión.
  9. Sabían aceptar su derrota parcial, como estrategia para formular su siguiente plan.
  10. Analizaban a su enemigo para encontrar su manera de actuar y así saber enfrentarlos.
  11. Cada miembro de los Magníficos era consciente de que debían observar siempre el alrededor para saber tomar decisiones rápidas que definieran estrategias para avanzar en búsqueda del objetivo.
  12. Sabían que algunas estrategias de motivación funcionaban para algunos y que debían aplicar otras según el estado de la persona desmotivada, a lo que los demás miembros del equipo también colaboraban.
  13. Cuando estaban separados, sabían que el compromiso con el Equipo A era tal, que siempre llegarían al rescate del que se encontraba en problemas, jamás dejarían a ningún miembro solo en la lucha.
  14. Todos tenían claro quien era el líder, y lo seguían al tenerle la confianza que él mismo se había ganado con su capacidad de guía y motivación.
  15. Cada uno sabía el momento en que debían tomar la autoridad según la situación a debatir.
  16. Todos eran proactivos.
  17. El líder tenía la creatividad suficiente para saber encomendar tareas al equipo.
  18. Los Magníficos estaban abiertos a aprender para continuar con las labores en ausencia del líder.
  19. Sabían que con los recursos que tenían podían lograr mucho, optimizaban cada uno de ellos.

Bibliografía
Lecturas y materiales facilitados por el profesor:
o    Noé y la Innovación en equipo
o    La tortuga y la liebre
o    Casado, J. De la gestión de personas en momentos de contradicción. Harvard Deusto Business Review.
o    Muñoz, F. La gestión de los equipos de trabajo y el fútbol. UCI
Capítulos de la serie: Los Magníficos

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